Archivos mensuales: febrero 2015

Hablando de Investigación Cualitativa en Cantabria

La investigación cualitativa es una de las metodologías que más acervo está produciendo en el campo disciplinar de la Enfermería. Algunos fundamentos de la metodología cualitativa entroncan con los valores que sustentan una práctica de la Enfermería de naturaleza holística, centrada en las necesidades de la persona. Por eso se entiende que dentro del campo de la salud, sean las enfermeras los profesionales que más cultivan este enfoque investigador.

El 4 de febrero de 2015 el Colegio de Enfermería de Cantabria me pidió que impartiese una conferencia sobre “Investigación cualitativa: oportunidades para el conocimiento aplicado en Enfermería”, que posteriormente he visto que han alojado en su portal web. Aquí dejo el enlace:

Con motivo de la conferencia, la periodista del colegio me realizó una entrevista, que también incluyo aquí por tenerla alojada en su web:

 

El Hospital del Cardenal Salazar en la Judería de Córdoba

Autora: Ana María Serrano Moya, 1º A (2014/15)

En estas vacaciones de navidad nos hemos reencontrado los amigos que estamos estudiando fuera de nuestra ciudad, Linares, Jaén. Y hablando de cómo nos habíamos adaptado, de lo que cada uno hacíamos en la carrera, salió el tema de hacer trabajos y yo hablé de lo que hacemos en esta asignatura. Entonces, una de mis amigas que está estudiando en Córdoba, me comentó una leyenda de su facultad, que me gustaría compartir.

Facultad de Filosofía y Letras (UCO).jpg

Ella está estudiando en la Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba, un edificio antiguo que todavía guarda algunas reliquias de la época en la que se fundó y de la antigua actividad que se desarrollaba en él. En la antigua capilla que ahora es el aula V se hacían operaciones médicas y las contraventanas de la parte superior están marcadas con los nombres de los enfermos, algo que llama la atención y que algunos alumnos se plantean el porqué. Cuestión a la que los profesores contestan con una leyenda de que todavía se encuentran en esta Facultad los espíritus de los pacientes que residían en lo que antes era un Hospital.

Esta anécdota me resultó interesante y he estado buscando información sobre ella para averiguar si se trataba realmente de un antiguo hospital. Esta es la información que he podido encontrar y algunas imágenes reales del edificio.

El edificio del que he hablado, actual Facultad de Filosofía y Letras se encuentra en la plaza del Cardenal Salazar, antigua del Hospital del Cardenal Salazar, también llamado Hospital de Agudos, situado en el corazón del barrio de la Judería y muy cercano a la Catedral, es uno de los ejemplos más interesantes de la arquitectura civil del siglo XVIII en la ciudad. Dentro de recinto de la facultad también se encuentra la Capilla de San Bartolomé, de estilo gótico-mudéjar.

Los estudios que se cursan en esta Facultad son: Filología Hispánica, Filología Inglesa, Historia, Historia del Arte, Humanidades, Traducción e Interpretación.

Aunque desempeñó durante siglos las funciones de Hospital, la idea original de su fundador no fue esa, sino la de levantar en ese espacio un Colegio para los acólitos y niños de Coro de la Catedral. Con este motivo el promotor de la obra, el Cardenal fray Pedro de Salazar y Toledo, perteneciente a la Orden de la Merced, compró en 1701 la casa solariega de don Antonio Carlos del Corral, situada frente al Convento de San Pedro de Alcántara. El proyecto para esta obra se encargó al arquitecto Francisco Hurtado Izquierdo, quien por entonces desempeñaba el cargo de Maestro Mayor de la Catedral.

Los trabajos se iniciaron con gran celeridad, sin embargo, en 1704 Córdoba se vio asolada por una terrible epidemia de peste y ello puso de manifiesto la escasez de centros asistenciales que tenía la ciudad, lo que impulsó a los dos Cabildos -municipal y eclesiástico- a solicitar del Prelado que desistiera de su primitiva idea y convirtiese su primer proyecto en un hospital que sirviera para remediar la precaria situación sanitaria de la ciudad, idea que el Cardenal, por entonces Obispo de Córdoba, aceptó de buen grado, dotando a la nueva fundación de rentas cuantiosas.

Con la muerte del Cardenal Salazar y Toledo y la sucesión del señorío al Deán de la Catedral, don Pedro Salazar y Góngora, se hicieron entonces algunos añadidos al proyecto original, buscando la mejor adecuación a sus nuevas funciones, inaugurándose finalmente el hospital en 1724. En sus salas tienen acogida al principio, además de los enfermos pobres, los presos y dementes e incluso transitoriamente, es hospital militar durante la Guerra de Independencia.

Cuando en 1837 se produce la fusión de los múltiples hospitales que en Córdoba existían, siguiendo lo ordenado en el Reglamento General de Beneficencia Pública de 1836 que dispone la separación de los orates en hospitales adecuados, así como la ubicación de los enfermos crónicos en departamentos diferentes a los agudos, el Hospital del Cardenal es destinado precisamente para este último tipo de enfermos, de cuya coyuntura tomará el nombre con el que se le conocía hasta su extinción en 1969: Hospital de Agudos.

Desde 1853, durante su época como Hospital, la asistencia directa de los enfermos corrió a cargo de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Entre 1871 y 1874 fue sede de la Facultad de Medicina de la Universidad Libre de Córdoba, ya que era el único de los existentes en su época que reunía todas las características necesarias para hacer compatible la docencia teórica con la práctica y con la labor asistencial.

En las contraventanas del segundo cuerpo del patio principal pueden verse todavía nombres y fechas de pacientes que allí estuvieron ingresados. Algunas de ellas se remontan al siglo XVIII, pudiendo apreciarse tipo de grafía, distinto al actual. Existe la creencia de que hay fantasmas que se pasean de noche por los pasillos de la actual facultad, espíritus de enfermos que murieron allí. Destaca el hecho de que, todavía a principios del siglo XXI, las limpiadoras que entraban a primera hora al edificio, lo hicieran por parejas, no dejando pasar a los estudiantes que iban llegando hasta que las luces estaban encendidas.

Páginas en las que se puede ampliar información y donde podemos ver que incluso se utiliza como lugar turístico cultura al cual se hacen visitas.

http://viejospapeles.blogspot.com.es/2012/10/una-muerte-en-el-hospital-de-agudos.html

http://www.cordobamisteriosa.es/rutas/especial-sanatorio/

Bibliografía

-Jurado Marín, Lucas. Una muerte en el Hospital de Agudos. Hechos curiosos y reseñables delmundo de la investigación (blog). 1 de octubre de 2012. VER

-Sin autor. Facultad de Filosofía y Letras. Córdobapedia. VER

-Sin autor. Hospital del Cardenal Salazar. Wikipedia. VER

-Sin autor. Hospital del Cardenal Salazar. Córdobapedia. VER

El hospital que nunca fue en Cogollos Vega

Autora: Sheyla María León Ortega, 1º B (2014/15)

El IES Emilio Muñoz es un instituto de la localidad de Cogollos Vega en Granada, que fue construido con fin hospitalario. Este instituto, situado en las afueras del pueblo, fue concebido para albergar enfermos de tuberculosis. El lugar donde se encuentra era idóneo para el tratamiento de la enfermedad y para prevenir la transmisión de esta, debido a que dicho edificio se encuentra alejado de los núcleos urbanos, rodeado de jardines, al cual le confiere un ambiente limpio y sano.

Este centro se gestó a mediados de la década de los cincuenta en un concurso público, se encontraba dentro de los propósitos y planes de las autoridades que gobernaban nuestro país pasada la Guerra Civil.

El edificio terminó de construirse en 1961 y nunca llegó a inaugurarse debido a que la enfermedad ya estaba prácticamente desaparecida en España. Las pocas afecciones pulmonares que aparecían en la época se trataban en centros más pequeños. Es por esto por lo que el edificio no llegó a funcionar con el fin que impulsó su construcción.

Poco a poco el centro se fue deteriorando porque ningún ministerio de la época sabía qué hacer con él. Posteriormente, una institución religiosa propuso montar un colegio en él, pero finalmente consideró el proyecto ineficaz. Fue entonces cuando el rector de la Universidad de Granada de la época, el cual era catedrático de la Facultad de Medicina propuso convertir el centro en un Instituto de Enseñanza Media, junto con una residencia-internado para aquellos alumnos que no conseguían plaza en los escasos institutos de Granada y sus alrededores.

El centro se abrió en 1967, el cual adquirió el nombre del promotor de la idea: D. Emilio Muñoz Fernández. El instituto tuvo mucho éxito.

Tras varios años de su construcción e inauguración como instituto, se procedió a la reforestación de sus jardines, de la cual quedó constancia de ello con la colocación de un hito dedicado a D. Francisco Clares, el promotor de esta idea.

Durante la década de los noventa, se otorgaron unas becas de residencia al establecimiento, por lo que la residencia pasó a funcionar independientemente del instituto.

En la actualidad, el centro recoge a alumnos becarios en régimen de residencia, así como a alumnos de los pueblos de Cogollos Vega, Nívar y Guevéjar.

La Planchada, o el fantasma de una enfermera

Autora: Isabel Pareja Yébenes, 1ºC (2014/15)

La Planchada es una leyenda Mexicana en la que se narra la historia de una enfermera fantasmal que vaga por los pasillos del hospital y atiende a los enfermos que necesitan ayuda.

Se cuenta que un día, una chica llamada Eulalia entró a formar parte del personal de enfermería en el hospital. Era una chica de buena presencia, muy limpia, con una actitud amable y educada que demostró gran profesionalismo y diligencia y se ganó rápidamente el aprecio de los médicos. Su vida era realmente tranquila, todo su tiempo se dividía entre las labores en el hospital y las atenciones hacia su familia. Sin embargo, un día todo cambió…

Llegó al hospital el Dr. Joaquín y todas las enfermeras fueron a conocerlo pero Eulalia se quedó atendiendo a un paciente y un día la convocaron para que lo ayudase con la extracción de una bala en la pierna de un paciente. Entonces Eulalia quedó prendada del Dr. Joaquín al punto de que sus manos temblaban ligeramente cuando le pasaba los instrumentos. Pasados algunos meses ella consiguió su propósito y el Dr. Joaquín aceptó ser su novio. Sin embargo, Joaquín no parecía amarla y se escuchaba que coqueteaba con otras chicas a espaldas de ella.

Tras poco más de un año de noviazgo, Eulalia se sorprendió cuando cierto día Joaquín le propuso matrimonio, a lo cual ella accedió. Sin embargo era necesario esperar para la boda, ya que antes Joaquín debía irse a un seminario de 15 días en otra ciudad. Antes de irse él le pidió que le planchara un traje y luego se despidió entre abrazos y besos. Un día un enfermero le declaró su amor y le pidió que le acompañara a una fiesta como su pareja de baile, pero ella se negó por su novio, entonces el enfermero la miró y le dijo que no entendía cómo es que nadie le había contado que Joaquín se había ido a un viaje de luna de miel con su nueva esposa. Eulalia agachó la cabeza y se fue, a la mañana siguiente comprobó que todo era cierto.

A raíz de esto Eulalia jamás volvió a ser la misma descuidando a los enfermos hasta el punto de que algunos murieron por sus negligencias. Pasaron  los años y un día la enfermedad cayó sobre ella, antes de morir, se arrepintió de haber sido tan mala enfermera, falleciendo sin poder perdonarse a sí misma. Tras su muerte en el hospital comenzaron a surgir testimonios de gente atendida por una amable enfermera que no parecía pertenecer al personal del hospital. Una chica joven con la ropa impecable como la llevaba Eulalia en vida. Normalmente los testimonios eran confusos porque solía atender a los enfermos cuando dormían, se encontraban sedados o habían sido descuidados por las otras enfermeras. Al preguntarles a los pacientes  quien les había atendido siempre daban la descripción de una mujer rubia con cabello corto y rostro serio, que no correspondía con el aspecto de ninguna de las enfermeras que trabajan en el hospital.

Bibliografía

-Amezcua, Juan Antonio. La leyenda de la planchada. Misterios que buscan respuesta (blog), 19 de febrero de 2012. VER

-Sin autor. La Planchada. Leyendas urbanas (blog), 23 enero 2013. VER