Como dar malas noticias en el entorno sanitario

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Aquí os dejamos el enlace al vídeo del círculo narrativo. Os animamos a que dejéis vuestros comentarios al final de la entrada, pero recordad que estamos en un espacio académico que compartimos con la ciudadanía, por tanto nos gustaría centrar el debate en los objetivos para la que fue programada. La participación está abierta a todos. Pedimos especialmente a los alumnos que se identifiquen indicando el grado y curso al que pertenecen, al objeto de poder contabilizar la actividad del proyecto. Que lo disfrutéis.

Cumplimentar la evaluación de esta actividad AQUI

¿Quiénes pueden participar?

Profesores y estudiantes de cualquier titulación impartida en la Universidad de Granada, con preferencia de los grados de Medicina, Enfermería y Antropología. Profesionales de la salud y ciudadanos interesados en conocer las complejidades en la comunicación en el entorno sanitario.

Esta actividad será emitida por streaming para que pueda ser seguida por las personas interesadas que no logren plaza o que no puedan acudir presencialmente.

Comunicar en el ámbito de las ciencias de la Salud no es sencillo, la formación es escasa y poco reglada. La información a comunicar no suele ser buena y dependiendo de cómo se haga se puede contener mucho dolor o agravar el sufrimiento del que la recibe. Un enfoque práctico, humano, centrado en el receptor de la información es lo que pretendo transmitir.

Nuestro ponente

Andrés Ruíz Sancho

Soy Andrés Ruiz Sancho, mi profesión es la Medicina. Me gusta decir que soy médico, sin más. No sé si se nace o se hace la vocación. Lo cierto es que siempre he deseado trabajar con las personas, me parece que son la materia prima más espectacular con la que podemos trabajar. Trabajar en el acompañamiento del dolor y el sufrimiento me lo ha permitido mi trabajo. Mi experiencia son 17 años de ejercer la clínica desde mi inicio de la residencia en Medicina Interna en el año 2000, el periplo por diferentes hospitales, unos grandes y otros pequeños, hasta la actualidad que desempeño mi trabajo en la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital del Campus de la Salud. Mi formación académica: licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Granada, doctor en Medicina por esta misma Universidad y de mis otros títulos destacar mi formación como Experto en Cuidados Paliativos. Decir más no me parece prudente, sí aclarar que llevo años muy interesado en cómo mejorar la comunicación con mi entorno y en especial con mis pacientes.

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4 comentarios en “Como dar malas noticias en el entorno sanitario

  1. Me atrevo a afirmar que todos los que asistimos a este círculo narrativo nos cambió al menos un poco la perspectiva hacia la función de un sanitario.
    Yo realmente no creía que la forma de comunicación con un paciente persona puede influir tanto en la trayectoria de este en un hospital, o al menos no era tan cociente de ello. La razón por la cual yo elegí estudiar enfermería fue porque yo quería ayudar a las personas y sobre todo acompañarles durante el proceso de una enfermedad y hacer que estos pacientes se sintieran mejor en un hospital gracias a mi labor. Pero pocas veces he pensado en que mi labor no consistirá solo en el cuidado y el apoyo al paciente, sino que en muchas ocasiones, también seré la responsable en comunicar una mala noticia y que también he de aprender la habilidad de la palabra para hacerlo de forma que ni haya un malentendido, ni que la noticia resulte aun peor por la forma que lo hayas podido comunicar.
    Quiero dar las gracias a Andrés Ruiz Sancho por darnos la oportunidad de descubrir una parte del labor de un sanitario, no muy conocido pero no menos importante que el curar una enfermedad y por supuesto por hacer que tenga más claro que no quiera ser otra cosa que una ENFERMERA.

    Laura Alexandra van Leeuwen Sánhez
    1ºEnfermería B Grupo 10

  2. Las profesiones del ámbito sanitario según mi punto de vista son gratificantes pero por otro lado hay momentos en los que tienes que afrontar situaciones que no son para nada agradables como el hecho de dar malas noticias; como bien nos explicó Andrés Ruíz Sancho en su ponencia, en el momento en el que los pacientes tienen que asimilar una mala noticia debemos de ser comprensivos e intentar hacerlo de manera que para ellos sea más fácil de superar, sin emitir juicio propio sobre la magnitud del problema.
    Una de las carencias que presenta la formación sanitaria es que no se centran suficientemente en cómo dar malas noticias y debería de cambiar puesto que va a ser uno de los problemas a los que nos tengamos que afrontar a menudo y aunque realmente la experiencia sea la que nos enseñe en este tipo de situaciones sería conveniente que se propiciasen más círculos narrativos, conferencias, charlas o talleres refaccionadas con este tema y poder enriquecernos con vivencias de expertos como las que nosotros pudimos escuchar.
    Por muchos años que llevemos en nuestra profesión seguiremos siendo personas, seguiremos siendo sensibles a los casos de los enfermos pero aprenderemos a hacer una situación más liviana encontrando un lugar adecuado, teniendo en cuenta la opinión del paciente, de la familia y ayudar en todo lo que esté en nuestra mano sin dar falsas esperanzas.
    Siempre he pensado que una de las tareas más complicadas del personal sanitario es dar malas noticias y afrontar que la vida se pierde, que la vida se complica; por eso vi de gran interés asistir a la ponencia de Andrés Ruíz Sancho y la verdad es que fue una experiencia enriquecedora y creo que muy útil tanto en mi futuro profesional como para interesarme más aún en este tema.

  3. Esta última charla a la que tuvimos la oportunidad de asistir junto al taller, ambos titulados, “¿Cómo dar malas noticias?” Impartidas por el Dr. Andrés Ruiz Sancho y otros colaboradores, nos hizo comprender a mi ya mis compañeros la importancia de formarse en la práctica de dar noticias delicadas.

    Nuestra profesión podría decirse que es una de las más gratificantes y solidarias pues nuestra función es la de cuidar a los demás y como decía Florence Nightingale “El mejor servicio que una enfermera puede ofrecer es que el paciente apenas sea consciente de que es una persona enferma

    Sin embargo nos tenemos que enfrentar a muchas situaciones difíciles, por ello surgen dudas entre ellas… ¿Cómo son los precedentes de la enfermedad? ¿cómo dar las malas noticias? ¿cómo tratar al paciente en momentos tan difíciles? Aunque parezca fácil llevar a cabo estas tareas, con este proyecto hemos aprendido la dificultad de comunicar noticias delicadas, la falta de experiencia y la necesidad de aprender gran cantidad de técnicas y modales.

    No todo vale en este campo puesto que la forma de comunicar las noticias puede condicionar la forma de afrontar la enfermedad y nuestro papel como enfermeras es consolar al paciente además de proporcionarles cuidados.

    Las situaciones a las que en un futuro nos enfrentaremos son imprevisibles y tenemos que estar preparados para todo tipo de situaciones, tanto aquellas en las que hay que hablar como otras en las que mejor es guardar silencio, pero en todas es necesario hacer saber de nuestro apoyo y nuestra disponibilidad para el paciente, pues es en ellos en quien tiene que estar centrado nuestro trabajo teniendo en cuenta que además de trabajar contra enfermedades trabajamos con personas.

    Laura Mancilla.

  4. Cómo dar malas noticias en el entorno sanitario

    Esta conferencia impartida por el Dr. Andrés Ruiz Sancho es de gran ayuda de cara a manejar la situación en los momentos en los que hay que dar una mala noticia a una persona. A pesar de que no pude asistir, me parece un tema muy interesante.
    Estoy totalmente de acuerdo con lo que expone sobre que el paciente debe estar informado, por diversos motivos, además del legal; puesto que, solo así podrá tomar decisiones sobre su propia vida y porque si no se hace, puede sufrir más: “No hay mayor mentira que una verdad mal comprendida”. Además, debe ser él, el que otorgue el grado de importancia de la noticia, y no el profesional sanitario encargado de dársela. De la misma manera, podrá decidir sobre las pruebas y los posibles tratamientos que le ofrezcamos, para paliar de alguna forma los síntomas de la enfermedad diagnosticada. Creo que es muy importante el entorno, y la forma de prepararse también para dar la mala noticia. Puesto que como muy bien ha explicado, depende de la forma en que la mala noticia se le dé al paciente y la reciba, cambiará la percepción del paciente. Si lo hacemos mal, puede añadir muchísimo sufrimiento, un sufrimiento innecesario; en cambio, si lo hacemos bien, podemos añadir bien, al disminuir el impacto emocional de la misma.
    Es por esto que, todos los profesionales sanitarios, especialmente, deberíamos estar formados, para afrontar este tipo de situaciones con calma, controlar nuestra ansiedad y sentimientos. Puesto que, solo controlando nuestras propias emociones, podremos ayudar y proteger al paciente.
    Existen casos en los que no hay que informar, por ello, recalca que, siempre, antes de hablar, debemos preguntar, tanto a la familia como al paciente, si realmente quiere conocer todos los detalles del proceso.
    También, además de prepararnos para dar una mala noticia, hay que preparar también a la persona que la va a recibir, así como, facilitar el entendimiento, tanto al paciente como a la familia, explicar de forma sencilla en qué consiste la enfermedad diagnosticada y aclarar los términos técnicos propios de la jerga médica.
    De la misma forma, la persona que recibe una mala noticia, especialmente las que aluden al diagnóstico de enfermedades con pronóstico vital corto, no olvida nunca el lugar, el momento y la forma en la que se le dio, ya que es algo que cambia la perspectiva vital de esa persona. Es muy importante preparar mentalmente a la persona, darle tiempo para asimilar la información recibida, empatizar con ella, y siempre tratar de prestar alguna forma de consuelo o ayuda.
    Finalmente, me quedo con una frase del Dr. Ruiz Sancho: “Nunca digáis que no se puede hacer nada, siempre podemos hacer algo: acompañar, aliviar, consolar. Por encima del dolor y de la muerte, a una persona le pesa más la soledad, puesto que le impide compartir lo que siente o expresar sus emociones. Ayudamos a combatir la soledad del moribundo.”

    Elena Girela González
    1º Enfermería C
    Grupo 12

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